¿Qué son las sociedades patrimoniales?

sociedades patrimoniales

Así, a los efectos de lo previsto en la normativa del IS se entiende por entidad patrimonial y que, por tanto, no realiza una actividad económica, aquella en la que más de la mitad de su activo esté constituido por valores o no esté afecto a una actividad económica.

Para determinar el cumplimiento de los requisitos exigidos para considerar una entidad como patrimonial, debe valorarse tanto el activo de la entidad, como los valores integrantes de dicho activo y los elementos de ese mismo activo que no están afectos a una actividad económica.

Dicha valoración se determina de la media de los balances trimestrales del ejercicio de la entidad. Por tanto, en primer lugar, el documento de referencia para determinar estas valoraciones es el balance de la entidad integrante de las cuentas anuales, siempre que la contabilidad se lleve de acuerdo con los criterios del PGC y represente la verdadera imagen patrimonial de la entidad, es decir, la contabilidad es la base de la calificación como patrimonial de una entidad.

Si la entidad fuese la dominante de un grupo mercantil, con independencia de la residencia de las entidades que lo integran y de la obligación de formular estados contables consolidados, la valoración debe realizarse según la media de los balances trimestrales consolidados, por lo que se sustituye la participación en el capital de las entidades dependientes por los elementos patrimoniales integrantes del activo de esas entidades.

A los efectos de la valoración de los elementos patrimoniales del balance, no se puede optar por sustituir el valor contable por el de mercado de los elementos integrantes de tales balances, para el caso de que este último valor fuese superior al valor contable de los elementos.

En cuanto a los elementos a considerar en dicho balance, no se tiene en cuenta a estos efectos el dinero o derechos de crédito que procedan de la transmisión de elementos patrimoniales afectos a actividades económicas realizadas en el propio período impositivo o en los dos períodos impositivos anteriores, ni los valores que no tienen esta consideración a efectos de la calificación como patrimonial de una entidad.

De acuerdo con los criterios mercantiles, puede entenderse como valores los derechos de crédito o participaciones en los fondos propios de entidades incorporados a títulos valores o bien representados mediante anotaciones en cuenta, que pueden ser emitidos en masa (valores mobiliarios) o de forma singular (efectos de comercio). No obstante, no son objeto de cómputo como valores a los efectos de la calificación de entidad patrimonial:

a) Los poseídos para dar cumplimiento a obligaciones legales o reglamentarias. Hay determinados sectores de actividad, como seguros, gestión de patrimonios, donde la normativa propia de estas actividades obliga a que parte de su activo se inviertan en valores con la finalidad de reforzar su solvencia. Estos valores no se computan como tales a los efectos de la determinación de la relación de los mismos respecto del activo de la entidad.

b) Los que incorporen derechos de crédito nacidos de relaciones contractuales  establecidas como consecuencia del desarrollo de actividades económicas. Correspondería al caso de que la entidad documente sus operaciones enefectos de comercio como letras y pagarés, que aun teniendo la calificación de valores, sin embargo, no se computan en esta relación en la medida en que deriven de la realización de actividades económicas, bien por el tráfico habitual de transmisión de bienes o prestación de servicios en cumplimiento de su objeto social como por la transmisión de cualquier elemento patrimonial afecto a la actividad empresarial como es el caso de elementos de inmovilizado.

c) Los poseídos por sociedades de valores como consecuencia del ejercicio de la actividad constitutiva de su objeto. Estas sociedades tiene por objeto intermediar por cuenta propia o ajena en el mercado de valores, por lo que los valores son para ellas el elemento de su tráfico mercantil, es decir, son como las existencias para el resto de entidades empresariales, por lo que dichos valores no se computan a estos efectos.

d) Los que otorguen al menos el 5% del capital  de una entidad y se posean durante un plazo mínimo de un año, con la finalidad de dirigir y gestionar la participación, siempre que se disponga de la correspondiente organización de medios materiales y personales, y la entidad participada no sea una entidad patrimonial. Esta condición se determina teniendo en cuenta a todas las sociedades que formen parte de un grupo mercantil, con independencia de la residencia de las entidades que lo integran y de la obligación de formular estados contables consolidados. Por tanto, si a nivel de grupo se alcanza dicho porcentaje de al menos el 5%, las participaciones tenidas de forma individual por las entidades integrantes del grupo no se consideran como valores a efectos de valorar la condición de entidad patrimonial

Debe destacarse que la finalidad de las participaciones es la de dirigir y gestionar las mismas y no las actividades empresariales de las entidades participadas.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*